Vive la maravilla de la migración de la mariposa monarca en México
Cada año, entre finales de octubre y marzo, millones de mariposas monarca (Danaus plexippus) cubren los bosques de Michoacán y el Estado de México en un fenómeno natural único en el mundo. Esta asombrosa migración es uno de los espectáculos más impresionantes de la biodiversidad del planeta y atrae a cientos de visitantes nacionales e internacionales cada temporada.

¿Por qué es tan especial esta migración?
Las mariposas monarca realizan un viaje de hasta 4 200 km desde Canadá y Estados Unidos hacia las montañas centrales de México, siguiendo rutas que aún sorprenden a los científicos. Una sola generación —la llamada generación Methuselah o “supergeneración”— puede vivir hasta 8 meses, mucho más que las otras, para completar esta travesía y hibernar en los bosques templados de oyamel, pino y encino.
La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, protege más de 56 000 ha de bosque donde estas mariposas descansan, se agrupan y sobreviven al invierno.
Santuarios principales abiertos al turismo
En Michoacán y el Estado de México hay varios puntos de observación accesibles para el público, donde se pueden ver las colonias en lo alto de las montañas. Entre los más visitados están:
- El Rosario (Michoacán)
- Sierra Chincua (Michoacán)
- Piedra Herrada (Estado de México)
Cada santuario ofrece experiencias distintas: desde caminatas suaves bajo un dosel naranja hasta senderos más aventureros entre bosques.
¿Cómo va la temporada actual?
Las autoridades ambientales mexicanas han señalado que aún estás a tiempo de verlas, ya que la temporada aún no concluye. Conforme las temperaturas suben a partir de enero y febrero, las mariposas comienzan a moverse desde sus colonias para alimentarse del néctar de flores silvestres y prepararse para el regreso norteño a fines de marzo.
Gracias a avances tecnológicos, como el uso de transmisores satelitales en algunos ejemplares, los científicos ahora pueden rastrear con mayor precisión las rutas migratorias y entender mejor cómo enfrentan condiciones climáticas cambiantes.
Conservación: una tarea continental
Aunque la migración en México sigue siendo un espectáculo natural admirable, la población de monarcas enfrenta amenazas en todo su corredor migratorio. En otras regiones como California, EE. UU., científicos han advertido que las monarcas podrían estar en riesgo de extinción local debido a la pérdida de hábitat, el uso de plaguicidas y el cambio climático.
Por eso, esfuerzos como la plantación de árboles nativos de oyamel, la reducción de plaguicidas y la protección de zonas de reproducción en Estados Unidos y Canadá son vitales para asegurar que esta migración siga ocurriendo año tras año.

