🚨 #Ultimahora Golpazo al huachicol fiscal: destruyen red millonaria de robo de combustible y lavado
Tras siete meses de investigación, autoridades federales lograron desmantelar una de las redes más grandes de huachicol fiscal en México, dedicada al contrabando de combustible, lavado de dinero y operación de empresas fachada. El operativo fue calificado por la Fiscalía General de la República como una acción “sin precedentes”, debido al nivel de infiltración y al alcance económico de esta estructura criminal.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que fueron asegurados al menos 10 inmuebles en Hidalgo y Estado de México, además de la detención de 14 personas presuntamente vinculadas con esta red. Entre los detenidos no solo hay operadores logísticos, sino también empresarios y servidores públicos, lo que confirma que el llamado huachicol fiscal no funciona únicamente como un delito de robo de combustible, sino como una red compleja de corrupción institucional. También fueron intervenidas gaseras y diversas compañías utilizadas como fachada para ocultar el origen ilícito de los recursos.
A diferencia del huachicol tradicional —que consiste en la extracción ilegal de combustible desde ductos de Pemex—, el huachicol fiscal opera mediante fraude aduanal. El combustible entra al país bajo declaraciones falsas, disfrazado como otros productos con menor carga tributaria o incluso exentos de impuestos. Esto permite a las organizaciones criminales evitar el pago de IEPS e IVA, generando ganancias millonarias mientras venden el producto como si fuera legal.
El verdadero problema no está solamente en el combustible robado, sino en la estructura que lo protege. Para que este esquema funcione se requiere la participación de aduanas, puertos, transportistas, empresas fantasma y funcionarios que permitan el paso irregular de cargamentos. Por eso, el golpe anunciado no representa únicamente un decomiso, sino una señal de que el gobierno busca desarticular una red financiera y política profundamente arraigada.
Especialistas han advertido que este tipo de operaciones ha provocado pérdidas multimillonarias al erario nacional durante años, afectando directamente la recaudación fiscal y debilitando la competencia legal en el mercado energético. El huachicol fiscal no solo representa un delito económico: también alimenta redes de lavado de dinero, fortalece estructuras criminales y evidencia los niveles de corrupción dentro de instituciones estratégicas del país.


